miércoles, 2 de septiembre de 2015

danes

Muchos son los que, habiendo recibido alguna legitimación de ellos mismos, se alzan en jueces de todos, ellos mismos incluidos. Así, nos encontramos los que valoran a cada cual que se cruza en su camino sin haber hecho un análisis personal, o están, y es lo que aquí nos interesa, los que en artes marciales llegan a ser décimo dan en unos meses. Algunos son muy conocidos. Lo curioso es que tengan colaboradores en su carrera, gente que en vez de señalarlos como timadores, se les unen en proyectos con visos de grandeza y seriedad. Nada más lejos de la realidad. 

No diré nombres de culpables, pero sí voy a mostrar una tabla que rescato de un perfil de facebook. En ella aparece una tabla de años que requeriría alcanzar un 10 dan en un modo ideal. Que sea ideal no resta valor a su carácter ejemplarizante de cómo debería plantearse la evolución de cada uno como practicante de un arte marcial con grados.

Fuente: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=887702321315305&set=a.329348573817352.76718.100002266354025&type=1&fref=nf


Y en este punto me surge una idea. ¿No será que los cinturones negros express sólo buscan mostrar su nivel? Es decir, ¿no será que el único interés es aparentar y para ello son capaces de engañarse a sí mismos? Los maestros sinceros sólo quieren mejorar, aprender, nunca mostrar grados, de ahí que no tengan prisa, sólo interés en aprender mientras que los otros, los falsos maestros, sólo buscan mostrar qué buenos sean (porque lo diga su grado, puesto que en la práctica quedan en evidencia).

En definitiva, el camino es la humildad.