viernes, 31 de octubre de 2014

corrección de las posiciones

Practicando la Primera Forma Larga, ayer en clase de kenpo, he sufrido por parte de un compañero y del maestro correcciones sobre la posición de mis piernas, tanto en las posiciones estáticas (arco y flecha y neutral) como en las de transición, por un lado la de gato al movernos hacia atrás, como el movimiento de cadera y pie atrasado al pasar de arco y flecha a neutral y viceversa. No eran grandes fallos los míos, pero ligeros movimientos provocaban imperfecciones. 

Esto nos produce varias enseñanzas: por un lado, cuando creemos que algo lo hacemos bien, siempre vendrá alguien que sabe más y te corregirá. Quizás, en cinturones más altos, sobre todo verde, marrón y negro, las divergencias se produzcan por una razón lógica y sean justificables, producto de distintas visiones, lo cual es algo positivo siempre que no se rompa con los principios del kenpo. Pero en cinturones tan bajos como el mío (amarillo), lo que sí hay sin duda son malas prácticas, aun pensando que lo hacemos bien.

Una segunda enseñanza reside en la aceptación de la incomodidad de las posiciones. Podemos estar haciendo una posición neutral y notar incomodidad en las piernas, como me ocurre a mí con respecto a las rodillas. Esto nos puede llevar a modificar, conscientemente o no, la posición de la columna, cadera o, sobre todo, las rodillas, en busca de nuestra comodidad, pero en detrimento de la efectividad (que ya viene marcada por las correctas posiciones que nos enseñan los buenos maestros).

El razonamiento fácil es pensar que si no estamos cómodos es porque no está bien hecha, y que es lícito y debemos modificar alguna medida para que estemos más cómodos aunque la efectividad se pierda (no cerrar lo suficiente el ángulo de las rodillas, no situar el pie adelantado mirando hacia las esquinas, etc.) , pero en ese caso hay una conclusión lógica (y absurda), que es que, si vamos modificando la posición en busca de comodidad, finalmente la posición más cómoda es estar en posición de atención, o quizás tumbados en la cama.

Esto me ha llevado a pensar que si una posición en la Primera Forma Larga (y cualquier otra) nos parece incómoda, debemos trabajarla para amoldarnos nosotros a ella, para hacerla nuestra con nuestro trabajo postural y físico, debemos buscar los ángulos y las distancias entre pies, la altura, profundidad y anchura que nos permita ser rígidos, exactos en la posición a la vez que estar cómodos en ella. Pero ella debe mantenerse exactamente como es.

En el siguiente escrito os pongo descripciones y vídeos sobre la posición de arco y flecha, aquí os dejo una foto de Ed Parker con Jeff Speakman que he encontrado en internet. De fondo, el patrón universal.


martes, 28 de octubre de 2014

técnica de vendaje

Más de una vez he sufrido esguinces practicando deportes. El último fue hace 9 o 10 años, cuando llevaba muy poco practicando Kenpo Karate. Nunca supe que movimiento fue el que realicé exactamente para hacerlo, pues nunca recordé torcérmelo, pero sí recuerdo que se produjo tras recibir una palata que me lanzó hacia atrás y en el rebote recibí otra. En ese movimiento fue. Aquello me mantuvo alejado del kenpo unos meses, pues me costó reengancharme después de recuperarme (aun era blanco, llevaba muy poco y aún no le había cogido del todo el gusto).

Os quiero presentar un vídeo de youtube (será normal que en mis entradas os ponga uno) en el que el autor nos enseña un método sencillo y útil de vendarnos el pie con la finalidad de evitar esguinces de tobillo. No necesitamos ayuda de otra persona, como veréis. Además, nos permite realizar patadas frontales con la bola del pie o laterales sin problema.

Por cierto, pensé en esta entrada después de realizar una patada y hacerme daño en los dedos que se tradujo, no sé de qué modo, en un dolor en el interior del empeine que me tuvo cojeando dos días.

Un saludo y que os sea útil el vídeo.


domingo, 5 de octubre de 2014

Patada

El Kenpo Karate es un arte marcial (así lo considero) enfocado esencialmente en la defensa personal. En este campo las patadas no son cosa baladí, pues es muy normal que el primer (o segundo golpe, si consideramos el bloqueo como tal) sea una patada. De este modo tenemos Espada retardada, espada de destrucción, chequeando la tormenta, salida intelectual y gemelos agresivos (y no cuento otros usos del tren inferior, rodillazos y barridos) en el programa para cinturón amarillo. También tenemos para aprobar el examen que acredita el cinturón naranja el set de patadas 1, en el que se entrenan cinco patadas diferentes: frontal, lateral, circular, atrasada y de vuelta.

Es muy normal, al menos por mi experiencia, que estas patadas se entrenen con incluidas en las técnicas, salvo en el set de patadas, en donde se ven de forma independiente y enlazadas entre sí. Sin embargo, a no ser que el maestro decida dedicar alguna sesión al entrenamiento concienzudo de las patadas, estas no se suelen trabajar de un modo concienzuda para que el alumno perfeccione la potencia, velocidad y precisión.

Este es el motivo de esta entrada. Quiero compartir con vosotros un vídeo con ejercicios básicos para que podáis practicar por vuestra cuenta si se os da el caso de que no hacéis un entrenamiento dedicado a las patadas exclusivamente. El vídeo es de un entrenamiento de Taekwondo, pero ¿qué mejor?

https://www.youtube.com/watch?v=lBL2iPejpM4


viernes, 3 de octubre de 2014

Mi camino de la mano vacía.

La primera entrada de este blog iba a estar dedicado a otras cuestión muy distitna, pero dado cuál es el título del blog, qué menos que empezar a hablar de mí mismo o, quizás mejor, de mi camino.

Hace ocho años por mudarme dejé la práctica del Kenpo Karate Americano, o Kenpo de Ed Parker. Sevilla, la que fue mi destino, no tenía ningún gimnasio en el que se practicara y me desanimé. Ahora, por fin, he vuelto a practicarlo, pues han sido ocho años echando de menos aquel que fue un camino que comencé casi sin quererlo y que tuve que abandonar. He descubierto que aún no lo había hecho mío, pero hubo una semilla que plantó en mí dicho sistema y nunca se secó. Ahora, tras llevar unas semanas en ello, me veo con la capacidad moral de poder decir que no me he equivocado al retomarlo. Nunca es tarde.

Cuando dejé el camino estaba muy cerca del examen para cinturón naranja. Actualmente estoy puliendo el programa para poder realizar el examen. 37 técnicas, 2 sets y 2 formas entran en el examen. Pero hay algo más, madurez e ilusión que han crecido en mí, o eso considero. Ahora debo aprenderme bien el orden y nombre de las técnicas, atender a los detalles y cuando el maestro lo vea conveniente, me examinaré, asumiendo la responsabilidad que conlleva, y no pequeña, examinarte de un cinturón. Pues no es baladí esto que digo de la responsabilidad, ya que el cinturón, aunque su función principal sea la de sujetar la chaqueta, no deja de ser un símbolo que representa un estadio en el camino, en el que se supone que has alcanzado unos objetivos y una madurez. No quiero recibir un cinturón que no me merezca. Ahí está el objetivo, en luchar contra mí mismo para acabar con aquello que me impide avanzar. Alcanzar la madurez y el conocimiento, el único objetivo de cualquier artista marcial en su propio camino.