martes, 19 de enero de 2016

el camino a veces es tortuoso

Tomada de internet, aunque lo parezca, no fue a Eriador
a fotografiar la Cima de los Vientos.
Mucho tiempo llevo sin pasarme por este blog, que es como una bitácora de un viaje. Los avances en mi camino de la mano vacía van lentos, poco a poco, pero procuro que sean sólidos. ¿Para qué correr?

El programa para examinarme de azul lo he visto completo. Esto es lo nuevo: 24 técnicas, dos sets, golpes y puños y una forma, la segunda larga. Esta la llevo preparando desde cinturón naranja, para los campeonatos.  Ahora falta repasar todo, desde lo visto el primer día hasta lo último. Ya le he dado la vuelta al programa en clase, repasándolo entero, dos veces y aún tendré que hacerlo algunas más antes del examen. Cada cinturón supone más madurez y conocimientos más fijos en la mente.

Hay, sin embargo, algún problema. Los campeonatos y los encuentros de la liga andaluza hacen que haya que prepararse lo que presentas a ellos para hacer un buen papel. Y esto roba tiempo a la preparación del programa, especialmente el entrenamiento de las técnicas de defensa personal que debemos crear para ellos.

¿Qué podemos hacer? Una opción es no presentarse a campeonato. No me gusta la idea, puesto que son encuentros donde conoces gente que comparte contigo una misma pasión, con la que puedes aprender, convivir unas horas y compartir... aunque sea el bocadillo. Otra opción es aprovechar estos entrenamientos para los campeonatos para asimilar aún más los conocimientos técnico-transversales del kenpo ya que no se pueden trabajar las técnicas concretas. Esto es: principios de potencia, fluidez, lógica de los movimientos circulares, conceptos como camino de acción, línea de acción, etc. Prefiero, sin duda esta segunda opción.

Confiemos que el entrenamiento, que es también estudio, de sus frutos y sigamos avanzando en este camino.